España concedió protección internacional a 5,747 ciudadanos nicaragüenses entre 2018 y 2025, un periodo en el que se multiplicaron las peticiones de refugio procedentes de Nicaragua tras las protestas de abril de 2018 y la represión posterior. Los registros de la Oficina de Asilo y Refugio de España colocan a Nicaragua entre las tres nacionalidades con más beneficiarios de asilo en ese país europeo.
- Concesiones: 5,747 nicaragüenses obtuvieron protección internacional entre 2018 y 2025.
- Peticiones: en esos ocho años se presentaron 20,931 solicitudes de refugio de ciudadanos nicaragüenses.
- 2025: España aprobó el 27% de los expedientes resueltos y Nicaragua fue la segunda nacionalidad con más decisiones positivas.
- Éxodo: unas 800 mil personas salieron del país entre abril de 2018 y noviembre de 2025, el 11.6% de la población total.
De cuatro casos aprobados a miles de protecciones
El asilo se reconoce cuando existe fundado temor de persecución por raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social determinado u opinión política. Bajo ese criterio, el comportamiento de las autoridades españolas cambió de forma notable en pocos años: en 2018 apenas cuatro nicaragüenses recibieron una respuesta favorable, pese a que ese año se registraron 1,368 solicitudes.
La tendencia se invirtió en 2019, cuando las peticiones saltaron a 5,935 y la protección alcanzó a 166 personas. Las resoluciones positivas crecieron de manera sostenida a partir de 2020, luego de una primera etapa de respuesta limitada. Antes de la crisis de 2018, solo 31 nicaragüenses habían pedido asilo en España y ninguna de esas gestiones había prosperado.
El país europeo no fue el único destino. El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más calcula que al menos 800 mil nicaragüenses abandonaron el territorio nacional entre abril de 2018 y noviembre de 2025, equivalente al 11.6% de la población, con Costa Rica y Estados Unidos como principales puntos de llegada.
Madrid, reasentamientos y una vía distinta al asilo
En el acumulado, Mali encabeza las aprobaciones con 25,125 casos, seguido por Siria con 7,997. Entre 2019 y 2024, el Gobierno español rechazó 8,040 solicitudes de nicaragüenses, aunque el país centroamericano se mantuvo desde 2018 entre las diez nacionalidades con más peticiones, por detrás de Venezuela, Colombia, Perú y Honduras.
La ciudad de Madrid concentró 4,291 solicitudes de nicaragüenses entre 2018 y 2024, con un pico de 1,965 expedientes en 2019. Además, mediante el Programa Nacional de Reasentamiento, España trasladó a 930 ciudadanos nicaragüenses que se encontraban en terceros países durante 2023 y 2024; la mayoría procedía de Costa Rica.
En enero de 2026, España anunció un programa de regularización dirigido a 500 mil extranjeros sin documentos capaces de demostrar al menos cinco meses de residencia anteriores al 31 de diciembre de 2025. La medida, que opera por una vía distinta a la solicitud de asilo, podría beneficiar a cerca de 29 mil nicaragüenses que siguen en situación irregular.
Costa Rica y Estados Unidos: menos aprobaciones, más trámites
Costa Rica recibió 262,066 solicitudes de refugio de nicaragüenses entre 2018 y 2025, según la Unidad de Refugio de la Dirección General de Migración y Extranjería, y en el primer semestre de 2026 sumó más de 8,000 nuevas peticiones. Entre 2018 y diciembre de 2024 otorgó refugio a 15,327 personas, pero más de 170 mil expedientes seguían pendientes, equivalentes al 63% de los casos acumulados. En 2025 las autoridades cerraron más de 70 mil expedientes por desistimiento o porque los solicitantes accedieron a otra categoría migratoria.
Estados Unidos registró 63,522 solicitudes de asilo político de nicaragüenses entre 2018 y 2025 y concedió 2,792, un 4.40% del total. El mayor volumen anual se produjo en 2023, con 33,970 peticiones y 1,020 resoluciones favorables contabilizadas por la Oficina de Estadísticas de Seguridad Nacional. El flujo migratorio hacia territorio estadounidense se modificó durante la segunda administración de Donald Trump, en un contexto de hostilidad hacia la comunidad inmigrante.
El balance deja una red de protección desigual: España se consolidó como el destino con mayor tasa de reconocimiento para los nicaragüenses, mientras Costa Rica arrastra un rezago estructural y Estados Unidos mantiene una proporción baja de aprobaciones pese a recibir el mayor número de peticiones. Con la regularización española en marcha, la atención se centra ahora en cuántos de los casi 29 mil nicaragüenses en situación irregular logran acogerse al proceso y en cómo evoluciona la presión sobre el sistema costarricense, donde la acumulación de expedientes sigue siendo el principal obstáculo para miles de solicitantes.