Un ciudadano nicaragüense de 23 años que residía de manera irregular en California fue sentenciado a 41 meses de prisión por transportar alrededor de 104,000 pastillas de fentanilo a través del estado de Utah, según informó la Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito de Utah. El anuncio se dio a conocer el 14 de octubre.
- El condenado: Hector Luis Castillo Reyes, de 23 años, vivía en Fresno, California, y se declaró culpable el 20 de julio de 2026 de posesión de fentanilo con intención de distribuirlo.
- La pena: la jueza federal Ann Marie McIff Allen impuso 41 meses de cárcel, a los que se suman tres años de libertad supervisada.
- Después de la condena: al terminar ese periodo, quedará bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para el inicio de un proceso de deportación.
Una infracción de tránsito y una caja de herramientas
El caso se originó el 14 de agosto de 2025, cuando un agente de la Oficina del Sheriff del Condado de San Juan detuvo el vehículo que conducía Castillo Reyes por una infracción de tránsito. Durante el procedimiento, las autoridades hicieron una inspección con un perro detector de narcóticos, que alertó sobre la posible presencia de drogas ilegales en el automóvil, de acuerdo con los documentos judiciales y con lo expuesto en las audiencias de declaración de culpabilidad y de sentencia.
Al revisar el área de carga trasera, los agentes encontraron una caja de herramientas. En su interior había una bolsa con cerca de 104,000 pastillas azules de fentanilo M30, cuyo peso total era de aproximadamente 10.4 kilogramos, equivalentes a 23 libras.
La Fiscalía señaló que Castillo Reyes admitió haber recogido la bolsa con las pastillas y haber aceptado trasladarla a cambio de un pago. El comunicado oficial no detalló el monto que recibiría ni el lugar de destino previsto para la droga.
El decomiso y la coordinación entre agencias
La sustancia incautada nunca llegó a su destino, según resaltó la fiscal federal para el Distrito de Utah, Melissa Holyoak, al referirse al operativo y a la cooperación entre distintas agencias.
“Este caso pone de relieve la coordinación de nuestros socios estatales, federales y tribales para retirar este veneno de nuestras calles”, afirmó Holyoak.
La fiscal agradeció además el trabajo de los organismos que participaron en la investigación. Esa pesquisa estuvo a cargo de la Administración para el Control de Drogas (DEA), la Oficina Estatal de Investigaciones del Departamento de Seguridad Pública de Utah y la Oficina del Sheriff del Condado de San Juan.
También colaboraron la Oficina de Asuntos Indígenas y el ICE, que asumirá la custodia de Castillo Reyes una vez que complete su condena federal. El fiscal federal adjunto Joseph M. Hood llevó el proceso judicial en representación de la Fiscalía de Estados Unidos.
El marco de la Operación Recuperar Estados Unidos
La causa fue incluida dentro de la llamada Operación Recuperar Estados Unidos, una iniciativa del Departamento de Justicia que, según la Fiscalía del Distrito de Utah, concentra recursos federales en investigaciones vinculadas con la inmigración ilegal, las organizaciones criminales transnacionales y los delitos violentos.
La sentencia contra Castillo Reyes combina así dos dimensiones que la administración estadounidense ha venido entrelazando en los últimos años: la persecución del tráfico de fentanilo y el control migratorio. El hecho de que el condenado permanezca bajo custodia de ICE después de cumplir su pena refleja que la vía penal y la vía migratoria avanzan de forma paralela en este tipo de casos.
El volumen decomisado —más de 100,000 dosis en una sola intervención— explica el peso que las autoridades dieron al operativo, aunque el comunicado no ofrece datos sobre la estructura criminal detrás del cargamento ni sobre posibles cómplices. Con la etapa judicial cerrada, el siguiente paso será el proceso administrativo de deportación, mientras las agencias federales y estatales mantienen abierta la línea investigativa sobre el origen y el destino final de la droga.