Nicaragua cerró la semana epidemiológica que concluyó el 10 de octubre con un repunte simultáneo de enfermedades respiratorias y transmitidas por vectores, encabezado por un salto de 260 casos de neumonía. El informe del Ministerio de Salud de Nicaragua (MINSA) elevó a 1,361 el total de personas afectadas por esa infección, la variación más alta entre todas las patologías bajo vigilancia. En el mismo período se confirmaron aumentos en chikungunya, influenza y dengue, y entre el 6 y el 13 de octubre de 2026 se notificaron 20 nuevos casos de COVID-19.
- Neumonía: 260 enfermos más que en la semana previa y 1,361 acumulados.
- Chikungunya: 25 diagnósticos adicionales para un total de 283, más de tres veces la cifra de dengue.
- Influenza y dengue: la influenza sumó 22 casos y llegó a 56; el dengue avanzó seis y alcanzó 90.
- COVID-19: 20 contagios nuevos entre el 6 y el 13 de octubre, sin fallecidos atribuidos a la enfermedad en esa semana.
Neumonía, el mayor incremento del período
La neumonía concentró el incremento semanal más alto reportado por el MINSA. Tras sumar 260 casos, el acumulado llegó a 1,361 personas, una cifra que supera con amplitud las variaciones notificadas en el resto de las enfermedades vigiladas y que mantiene la presión sobre el seguimiento de las infecciones respiratorias.
Chikungunya supera por amplio margen al dengue
Entre las enfermedades transmitidas por vectores, el chikungunya registró el mayor avance: agregó 25 enfermos respecto de la semana anterior y totalizó 283 personas diagnosticadas, más de tres veces la cantidad de casos de dengue.
El dengue, por su parte, subió seis diagnósticos y llegó a 90 afectados. La malaria mostró una reducción de siete pacientes y quedó en 87 enfermos, un número cercano al del dengue. La leptospirosis reportó tres personas afectadas, un caso más que en el período previo, mientras que para el zika no se notificaron casos durante la semana analizada.
Influenza y COVID-19 alimentan el frente respiratorio
La influenza añadió 22 casos confirmados frente a la semana anterior, con un total de 56 enfermos. Ese aumento coincidió con la confirmación de 20 nuevos casos de COVID-19 entre el 6 y el 13 de octubre, personas que según el reporte recibieron un “seguimiento responsable y cuidadoso”. El documento no detalló si requirieron internación, su estado clínico ni las localidades donde fueron atendidas.
Además, 15 personas concluyeron el período de seguimiento establecido. Desde el inicio de la pandemia, el balance consigna 17,434 personas atendidas y 17,169 recuperadas; la diferencia entre ambas cifras es de 265 personas, aunque el informe no precisó cuántas permanecían bajo seguimiento, cuántas correspondían a casos activos ni si existieron otros desenlaces fuera de los recuperados.
El reporte tampoco registró fallecidos atribuidos al COVID-19 en esa semana. Señaló que las personas bajo seguimiento por la enfermedad presentaban con frecuencia patologías previas, entre ellas hipertensión arterial, diabetes mellitus, obesidad, enfermedades cardíacas, inmunodeficiencia, insuficiencia renal crónica, antecedentes de accidente cerebrovascular, tuberculosis pulmonar y enfermedades pulmonares crónicas.
La coincidencia de nuevos diagnósticos de COVID-19 con el alza de neumonía e influenza coloca a las enfermedades respiratorias entre los principales datos sanitarios negativos del período, mientras el chikungunya se consolida como la arbovirosis más extendida del momento. Con un informe que no detalla distribución territorial ni condiciones clínicas de los pacientes, el seguimiento semanal del MINSA seguirá siendo la principal referencia para medir si estos incrementos se sostienen o ceden en las próximas semanas.