Reestructuración financiera fuerza nuevo aplazamiento
La compañía estadounidense New Fortress Energy (NFE) ha anunciado una nueva postergación para la puesta en marcha de su proyecto de generación eléctrica a base de gas natural en Puerto Sandino, Nicaragua. Según información difundida por BNamericas, la entrada en operación comercial de la planta de 300 megavatios (MW) y su terminal de importación de gas natural licuado (GNL) ha sido reprogramada para el primer semestre de 2027.
Este nuevo retraso se produce en medio de un complejo proceso de reestructuración de deuda global por un monto aproximado de 9.600 millones de dólares. La firma con sede en Nueva York busca estabilizar su situación financiera mediante la reorganización de sus activos e inversiones en América Latina, reduciendo significativamente su gasto de capital en la región mientras renegocia con acreedores e inversionistas internacionales.
Impacto en la matriz energética de Nicaragua
El proyecto en Puerto Sandino, valorado en más de 700 millones de dólares y firmado originalmente en 2020 bajo acuerdos de compra de potencia a 25 años con las distribuidoras Disnorte y Dissur, representaba la gran apuesta del país centroamericano para incorporar por primera vez el gas natural a su matriz energética. A pesar de que las obras físicas de la central térmica están sustancialmente concluidas, los problemas financieros del desarrollador han postergado su inicio operativo.
Tal como detalla un informe publicado por La Prensa, no es la primera vez que la fecha de inauguración es modificada. Inicialmente prevista para 2021, la planta acumula múltiples prórrogas que han desplazado progresivamente la entrega de energía a la red nacional.
Estrategia de abastecimiento y Mercado Eléctrico Regional
Para mitigar la indisponibilidad de la planta de gas y garantizar la estabilidad del suministro, Nicaragua ha recurrido de forma intensiva a los esquemas de intercambio del Mercado Eléctrico Regional (MER). Esta dinamización del comercio transfronterizo ha permitido importar electricidad a costos competitivos desde otros países de la red centroamericana, cubriendo la demanda interna sin comprometer el servicio eléctrico local.
Paralelamente, el país continúa impulsando proyectos alternativos, con especial énfasis en parques fotovoltaicos y renovables, con el objetivo de elevar la capacidad instalada nacional por encima de los 2.000 MW hacia el año 2027.
\"La compañía prevé completar la construcción de la terminal y realizar la puesta en marcha de la central de generación durante el primer semestre de 2027, en concordancia con los avances de su reestructuración financiera global.\"
Panorama corporativo en Latinoamérica
Los contratiempos de New Fortress Energy no se limitan al territorio nicaragüense. La empresa también reportó ajustes de calendario en sus megaproyectos en Brasil —como la central CCGT de Barcarena y la planta PortoCem— y se encuentra en conversaciones para incorporar nuevos socios inversionistas en sus instalaciones de GNL en Altamira, México.
Los analistas del sector energético señalan que el futuro operativo de la planta en Puerto Sandino dependerá estrechamente de la rapidez con la que NFE logre culminar su reordenamiento de pasivos y restaurar su cadena logística integral de regasificación marítima.
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