El Poder Ejecutivo formalizó un cambio clave en la estructura de recaudación tributaria al nombrar a Walter Petters Cuadra como nuevo director general de la Dirección General de Ingresos (DGI), en reemplazo de Martín Gustavo Rivas Ruiz, quien estuvo al frente de la entidad por más de una década.
Relevo oficializado mediante acuerdos presidenciales
La sustitución en la jefatura tributaria fue oficializada a través de los Acuerdos Presidenciales 115-2026 y 116-2026 publicados en el diario oficial La Gaceta. El primer decreto confirmó la aceptación de la renuncia de Rivas Ruiz argumentando razones estrictamente médicas, según reportó La Mesa Redonda.
\"Se acepta la renuncia por motivos de salud del compañero Martín Gustavo Rivas Ruiz, en el cargo de Director General de la Dirección General de Ingresos.\"
A renglón seguido, el Acuerdo Presidencial 116-2026 estableció la designación inmediata de Petters Cuadra para asumir las riendas operativas y estratégicas del ente recaudador, tal como informó la cobertura periodística de Confidencial.
Perfil técnico y trayectoria en finanzas públicas
Walter Petters Cuadra cuenta con una trayectoria de más de dos décadas en la administración pública vinculada a la gestión económica del país. Antes de este nombramiento, se desempeñaba como director general de Política y Estadísticas Fiscales del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, cargo clave para la formulación presupuestaria y el análisis macrofiscal.
Asimismo, el funcionario formaba parte de la directiva del Banco de Fomento a la Producción (BFP) en representación del sector público. Su designación busca asegurar la continuidad técnica en la captación de recursos en un momento determinante para el equilibrio de las cuentas estatales.
Contexto y desafíos de la recaudación tributaria
El cambio de liderazgo ocurre en un contexto de estrecho seguimiento a la disciplina fiscal y a las metas de recaudación nacional. Según un análisis de Infobae, la DGI representa el pilar vertebral de las finanzas del Estado, encargándose de administrar los tributos internos provenientes de empresas, importadores y contribuyentes individuales.
Entre las principales tareas y desafíos inmediatos que enfrentará el nuevo titular de la DGI destacan:
- Sostenibilidad presupuestaria: Mantener el ritmo de recaudación fiscal para financiar el Presupuesto General de la República.
- Supervisión y control tributario: Administrar la fiscalización sobre los diversos sectores productivos y comerciales.
- Modernización institucional: Fortalecer los mecanismos digitales de declaración y pago de obligaciones impositivas.
- Coordinación macroeconómica: Articular el trabajo de la DGI con el Ministerio de Hacienda y el Banco Central para garantizar la estabilidad financiera del país.
Con este movimiento, el gabinete económico reconfigura una de sus instituciones más estratégicas para el manejo de los ingresos públicos del país.
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