El sacerdote miskito Rodolfo French Naar quedará al frente de la parroquia St. Raphael, en Lehigh Acres, Florida, a partir del 19 de octubre. La Diócesis de Venice lo nombró administrador parroquial, una responsabilidad que lo pondrá a conducir una comunidad con amplia presencia de fieles hispanohablantes. El religioso permanece fuera de Nicaragua desde 2024, luego de que se le negara el reingreso al país.
- El nombramiento: la designación fue comunicada en una carta fechada el 29 de septiembre y firmada por el obispo Emilio Biosca. French ya se desempeñaba como vicario parroquial en St. Raphael desde octubre de 2024.
- Perfil: cumplió 60 años el 4 de octubre y fue ordenado sacerdote en 1995, en la parroquia San Pedro Apóstol de Puerto Cabezas. Antes del exilio estuvo a cargo de la parroquia San Rafael Arcángel de Waspam.
- La salida del país: viajó al exterior el 24 de mayo de 2024 y su retorno estaba previsto para el 2 de julio de ese año. Días antes, una agencia de viajes le avisó que las autoridades nicaragüenses no autorizaban su vuelta.
- La nueva feligresía: la misa hispana de las 10:30 congrega a más de 1,300 personas, mientras que la celebración de la tarde reúne entre 800 y 900 fieles, por lo que la comunidad analiza construir un templo de mayor tamaño.
De vicario a administrador de la parroquia
El camino hasta St. Raphael comenzó con un plan que no prosperó: French evaluó integrarse a la Arquidiócesis de Nueva Orleans, donde tenía amistades, pero el proceso no avanzó. Después fue acogido por una familia nicaragüense en Florida, que lo llevó a una misa en esa parroquia. Allí el párroco conoció su situación y se comunicó con el obispo de la Diócesis de Venice. El 21 de octubre de 2024 fue nombrado vicario parroquial y asumió el cargo dos días más tarde.
Con el nuevo puesto, el sacerdote tendrá bajo su responsabilidad la conducción pastoral y también la administración de la comunidad. Según su propio relato, se trata de un desafío, sobre todo por los aspectos administrativos que implica el cargo.
El viaje que derivó en la prohibición de regresar
French salió de Nicaragua el 24 de mayo de 2024 en un viaje que, según explicó, repetía desde hacía años. Primero llegó a España para visitar a quienes habían apoyado su formación religiosa y luego siguió a Estados Unidos, donde residen dos de sus hermanos. La vuelta estaba programada para el 2 de julio.
Días antes de esa fecha, una agencia de viajes le comunicó que las autoridades nicaragüenses no permitían su reingreso. El aviso lo recibió al llegar desde Nueva Orleans al lugar donde se alojaba.
“Era una nota que decía que el régimen de Nicaragua no permitía el regreso del pasajero”, afirmó.
El sacerdote indicó que no acudió al aeropuerto para cuestionar la medida, pues consideró suficiente la información que le transmitió la agencia. Tampoco recibió una acusación formal ni una explicación oficial sobre la decisión. Sí señaló que, durante su trabajo pastoral en Waspam, había advertido la presencia de policías en algunas celebraciones religiosas, y que supo de personas que grababan sus homilías.
“Yo nunca les provoqué nada”, sostuvo al referirse a las autoridades.
Aunque su labor humanitaria le dio visibilidad en distintas zonas de la Costa Caribe, no atribuyó de manera definitiva su situación migratoria a ese trabajo.
Waspam: 52 capillas, cayuco y comunidades indígenas
Antes de dejar el país, French estaba al frente de la parroquia San Rafael Arcángel de Waspam, una jurisdicción que abarcaba 52 capillas, muchas de ellas en comunidades miskitas. Para llegar a distintos puntos se desplazaba en cayuco y a lomo de animales, en visitas a poblaciones de difícil acceso.
En 2020 era uno de los ocho sacerdotes miskitos de Nicaragua. Había cursado Filosofía, Teología y Derecho Canónico, y hablaba miskito, español, inglés, alemán e italiano. Creció en San Carlos, cerca del río Coco, en una familia indígena de siete hermanos que durante la guerra de los años ochenta fue trasladada al asentamiento de Tasba Pri. De joven quiso ser maestro y estudió un año en la Escuela Normal, hasta que ingresó al Seminario alentado por religiosos que consideraban necesaria la presencia de curas miskitos capaces de transmitir el mensaje religioso en su lengua.
Su trabajo ganó mayor visibilidad tras el paso de los huracanes Eta e Iota, en noviembre de 2020, cuando participó en evacuaciones y en la distribución de provisiones entre las familias afectadas. También había colaborado en labores de auxilio después del huracán Félix, que golpeó Puerto Cabezas en 2007.
Una parroquia que se queda pequeña y proyectos pendientes
En fechas como Navidad, Pascua y Miércoles de Ceniza, la asistencia a St. Raphael supera la capacidad del edificio, por lo que la comunidad considera la posibilidad de levantar un templo más grande.
French afirma que mantiene un vínculo estrecho con su país y con las comunidades donde trabajó. Menciona, en particular, los proyectos pastorales y culturales que quedaron inconclusos en Waspam, entre ellos una emisora parroquial destinada a promover la lengua miskita, la cultura local y contenidos educativos. También lamenta haber interrumpido procesos de formación y visitas a comunidades.
“Dejé media vida”, expresó al hablar de su salida de Waspam.
Dijo que le afectaron especialmente los mensajes de personas mayores que le preguntaban por qué no podía regresar. En Florida intenta conservar costumbres de su origen miskito y nicaragüense, como la preparación de wabul y los alimentos tradicionales que le hacen llegar algunos miembros de la comunidad. Agradeció el respaldo de la Diócesis de Venice, que cubrió los gastos relacionados con su situación, y sostuvo que mantiene la expectativa de volver si las condiciones lo permiten.
“Mi corazón está en mi tierra, en mi país”, afirmó.
El nombramiento consolida una etapa de reinserción pastoral para un sacerdote que dejó de ejercer en su diócesis de origen por una decisión administrativa que, hasta ahora, no ha sido explicada formalmente. Su caso se suma al de otros religiosos que debieron reorganizar su vida fuera de Nicaragua, mientras la parroquia de Lehigh Acres gana un conductor con experiencia en comunidades indígenas, atención de emergencias y trabajo en varios idiomas. French continuará en St. Raphael y, desde allí, seguirá acompañando a las personas y comunidades con las que mantiene lazos en el país.