Contexto económico y migratorio
En los últimos años, las remesas han representado hasta el 37 % del Producto Interno Bruto de Nicaragua, según datos del Banco Central. Con más de 6.200 millones de dólares en 2025, estas transferencias provienen mayormente de emigrantes nicaragüenses en Estados Unidos, donde se estima que el 8 % de la población nicaragüense ha ingresado ilegalmente. Reuters destaca que las remesas sostienen a un millón de hogares, afectando directamente a cinco millones de personas.
Alerta del Departamento de Seguridad Nacional
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EE.UU. publicó un informe en el que vincula la migración irregular con la vulnerabilidad de la economía nicaragüense. Se afirma que cualquier restricción de remesas tendría un impacto catastrófico y marcaría un punto de quiebre político en 2026. El documento señala que el 30 % de la población enfrenta pobreza alimentaria, y una reducción en los ingresos de divisas agravaría esta situación.
«Las remesas son la columna vertebral de la economía nicaragüense», declara el fiscal del DHS. «Cualquier medida que los limite será un golpe directo a miles de familias».
Reacción del gobierno nicaragüense
El presidente Daniel Ortega respondió a la advertencia afirmando que la estabilidad del país se mantiene gracias a la diversidad de sus ingresos. En una conferencia de prensa, declaró que el gobierno ha reformado la legislación de remesas para proteger a los ciudadanos que envían fondos desde el extranjero. Sin embargo, expertos económicos señalan que la