Monseñor Abelardo Mata: «no se dejen manipular»

Los oficiales del régimen acusan al líder religioso Ramón Alcides Peña Silva, sacerdote del templo del municipio de El Jícaro de alterar 31 veces el orden público; razón por la cual fue detenido la noche del siete de diciembre y liberado la mañana del 8.

Durante su secuestro fue trasladado a la delegación de Ocotal. La detención se dio cuando el religioso regresaba del puesto fronterizo de Las Manos, zona de Nueva Segovia, de traer al diácono Luis Santamaría.

En su liberación, el sacerdote dijo que los oficiales de la dictadura “llaman a alterar el orden público” a la acción de oficiar misa en los templos.

Según el testimonio de Peña al diario La Prensa, tuvo que dormir en el suelo, aguantar hambre y sed y gracias a que no lo revisaron logró comunicarse con monseñor Abelardo Mata Guevara, encargado de la Diócesis de Estelí; sin embargo como la información circuló en las redes en horas de la madrugada le quitaron su celular, el que fue entregado en su liberación.

Por su parte, la diócesis emitió un comunicado para pedir respeto por la labor que realizan los líderes religioso, y condenan los actos de hostigamiento contra la Iglesia Católica.

«En las últimas horas el Reverendo Padre Alcides Peña, perteneciente a la Congregación de Hermanos Josefinos, fue detenido por agentes de la Policía Nacional y trasladado a sus instalaciones en Ocotal, Nueva Segovia. El delito del que lo acusan es alterar el orden treinta y un veces.
Después de conocer este suceso,

1. Denuncio las arbitrariedades de esta detención. En estos hechos se han violentado, una vez más, los derechos humanos elementales y el debido proceso, tal como lo estipula la Constitución Política de la Repúblic. La Institución policial ha de responsabilizarse por estos abusos de autoridad.

2. Manifiesto que desde abril de 2018 la Policía Nacional ha renunciado a su misión de proteger al pueblo que exige justicia, paz, libertad y verdad. En estas condiciones el Padre Alcides ha recordado a este órgano su cometido, lo cual no es un delito. Al contrario, es un imperativo para que reorienten sus acciones a favor de los indefensos y oprimidos.

3. Pido el respeto a la labor pastoral que el Padre Alcides Peña está desempeñando en esta diócesis. Es inaceptable cualquier acto de hostigamiento y persecución en contra de quien ha consagrado su vida al servicio de Jesucristo, razón por la cual no se pueden silenciar los abusos y violaciones a los derechos fundamentales de nuestro pueblo, en este caso a la libertad religiosa.
En el día en que los nicaragüenses celebramos La Purísima apelo a los valores que nos dan identidad como pueblo, especialmente la fe, para dirigirme a cada agente policial: piensen en el bienestar de sí mismos, de sus familias y de su pueblo. No se dejen manipular por quienes no desean su bien, sino que solo los emplean como títeres para perpetuarse en el poder. No renuncien a su fe. Caminen siempre de la mano del Señor para buscar su salvación.
En la Sede a la Diócesis de Estelí, a 08 de diciembre de 2019, Solemnidad de Inmaculada Concepción de María.

Monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, SDB. Obispo»