Hernán Estrada (el procurador del Estado) renunció

Durante los doce años que estuvo Hernán Estrada en el círculo duro del orteguismo, se vio envuelto en varias polémicas, entre ellas la advertencia en 2008 de que Ortega podía acabar con los medios de comunicación y «no dejar piedra sobre piedra», de lo que ahora no está muy lejos.

Luego de doce años ocupando uno de los cargos de mayor confianza en la estructura de la administración de Daniel Ortega, el martes 7 de mayo, Hernán Estrada presentó su carta de renuncia a la titularidad de la Procuraduría General de la República, la cual finaliza con una reafirmación de su «cariño y lealtad».

Estrada es el quinto funcionario que dimite en lo que va de 2019. El primero fue Rafael Solís, quien se separó de la Corte Suprema de Justicia y del Frente Sandinista, tras más de tres décadas de militancia. A diferencia de Estrada quien alega problemas de salud, Solís vinculó su decisión al rumbo equivocado que había tomado Ortega al punto de señalarlo de consolidar una «dictadura con caracteres de monarquía absoluta».

Otros funcionarios que han dejado sus puestos son el magistrado Carlos Aguerri, Víctor Urcuyo, extitular de la Superintendencia de Bancos (Siboif); y José Adán Guerra quien ocupaba cargo de magistrado.

Estrada pone como excusa «problemas de salud»

En su carta de renuncia, Hernán Estrada asegura que su decisión se deriva de una recomendación médica para su superar las secuelas de un delicado accidente sufrido en Carretera Sur, en Managua, y del cual unicamente menciona que ocurrió cuando regresaba a su casa.

«Los médicos que me atienden me han dicho que es imposible poder optar a una recuperación con las características de mis actuales responsabilidades y, ciertamente, en vez de mejorar mi salud está empeorando», expone el ahora exprocurador.

Estrada se declara incapacitado para ejercer «la variedad y multiplicidad de tareas» que implica el cargo que ostentaba desde el año 2007, cuando Daniel Ortega tomó la presidencia, y apela que el líder sandinista comprenda su decisión en la «justa dimensión».Luego de hacerse pública la salida de Estrada de la estructura gubernamental, la misma fue confirmada a través de medios oficialistas, dando respaldo al argumento sobre la condición de salud del funcionario.

Un procurador que nunca estuvo al lado del pueblo

Durante los doce años que estuvo Hernán Estrada en el círculo duro de Ortega, se vio envuelto en varias polémicas, entre ellas una grave amenaza a los medios de comunicación en el año 2008: «Bastaría un llamado del comandante Daniel Ortega a su militancia y no quedaría piedra sobre piedra sobre ningún medio de comunicación que fuera adversario… Gracias a Dios no lo ha hecho por la sabiduría y serenidad del gobernante que tenemos», llegó a decir en las oficinas del Cenidh cuando llegó a denunciar una agresión a un periodista de la oficialista Radio Ya durante el proceso de recuento de votos de las elecciones municipales, consideradas la más fraudulenta.

Otro paso en falso de Estrada fue la denuncia de un atentado en su contra, en abril de 2009, cuyo argumento no fue avalado por la policía.

Siendo procurador, además se le criticó por su oficioso servicio para la legalización y repartición de propiedades.

El nombre de Estrada también apareció en la investigación periodística de alcance global sobre las sociedades offshore registradas con el bufete Mossack Fonseca, en Panamá, para ocultar en paraísos fiscales propiedades, ganancias y evasión tributaria de gobernantes, políticos y todo tipo de personalidades, conocida como Panamá Papers. Estrada tuvo contacto con ejecutivos de Mossack Fonseca a través de su bufete privado Estrada&Asociados, según la investigación realizada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, entre ellos el diario Confidencial de Nicaragua.

Una de las últimas apariciones públicas de Estrada fue en la instalación de las comisiones negociadoras de la primera mesa de Diálogo Nacional.